Nights, nights again

¿Existen realmente los demonios?
Nota: Este no soy yo. Soy más sexy

Las personas tienden a pensar erróneamente que los demonios no existen más que en nuestra imaginación o que son una invención para asustar a los niños y que hagan lo que los padres quieren. No pienso igual.
Han habido casos de sucesos paranormales, situaciones inexplicables, invocaciones al Diablo con la ouija (a mí también me llaman, pero suelo estar haciendo de nanny con los hijos de Satán) y otras símiles. Se suele decir aquello de «lidiar con los demonios internos» que dicho así suena épico, aunque en realidad se refiere a enfrentarse con tus propios temores. En realidad, no necesitamos irnos muy lejos, ya que tenemos al demonio mismo en la Tierra: estoy hablando del ser humano.
Venga, no me digáis que no son patéticos y crueles, capaces de no sólo destruir a otras razas, sino a la suya propia. Siempre buscando joder al prójimo, errando de forma descerebrada, aferrándose a tontas modas, señalando a otros con etiquetas, estereotipos y mitos absurdos…
Sí, mis queridos seguidores: hoy voy a nombrar varias cosas que ODIO sin duda de esta raza.
Hechos que si cambiaran, posiblemente causaría un avance y les salvaría de su destrucción.
Aquí van las lindezas:

– Los que pasean a sus perros y los llevan como si fueran un apéndice más de sus cuerpos, sin ceder espacio, sino arramblando más. Ojo, que encima, tienes que ir donde ellos quieren o ceder sitio. Como si les hicieses un favor, a los patanes… y este caso también se da con los carritos de bebés.
– Los que estás esperando, sea en una parada de bus, supermercado, etc. y ya están pegados a tu culo, casi oliéndolo. Tranquilit@, que no acabarás antes por eso. Más de una vez, apetece soltar una buena coz, pero me limito con echar espalda atrás en señal de aviso. El día que no retrocedan, habrá coz.
– Los que se quedan empanados y perdidos de repente en medio de la calle, justo cuando estás a punto de sobrepasarles. ¿Qué coño te ha dado, has alcanzado la iluminación?
Ni que decir si te pasa cuando estás subiendo escaleras mecánicas y se quedan parados delante.
– Los que parece que te están vigilando, como si todo lo que les rodease fuese suyo y te encuentras simplemente en un mismo sitio cercano a varias casas haciendo tiempo con el móvil. Se deben pensar que vas a subir a su casa por la ventana y les vas a robar hasta la pata negra, los malpensados…
– Los que te miran como si fueses un bicho raro, cuando los inútiles son ellos, que se comportan igual que el resto del redil.
– Los que van delante cuando tienes prisa y avanzan en ralentí, o los que van detrás cuando quieres ir tranquilo y llevan el turbo puesto. ¿Por qué no podría ser al revés: con prisa, gente con prisa delante y cuando no la tienes, gente que va despacio detrás? Se ponen siempre de acuerdo para dar por el ojete.
– Los que tienen que gritar o hablar alto por el móvil, como si nos interesase su puta vida. O eso, o se deben creer que están en el pueblo con su familia bovina…
– Los que se dedican a fumar cerca de las paradas de autobús. Sinceramente… un vicio de GILIPOLLAS, ya que se gastan dinero en una cajetilla que no siempre gastan bien (se dejan medias colillas de esperas en bus), GUARROS porque encima las tiran al suelo y APESTOSOS porque aparte de olerles luego la ropa aunque no fumen, envenenan al resto y a ellos mismos.
Vamos, subnormales en alta escala que son incapaces de tener personalidad y controlar el ansia de soplar algo para sentirse mejor, porque igual que eso tenemos el VAPER de mierda con el mismo fin.
– Los que se dedican a andar como si pisaran uvas. Esto va dedicado a vecinos ruidosos, que por si fuera poco también gritan a horas que deberían estar penadas.
– Los que se ríen como mongolos o ponen la música en calle y transporte público. Ambas cosas van dedicadas a los niñatos, que aparte de reírse de todo cuan idiotas, estando en el s. XXI parece que aun no tienen ni pajolera idea de usar cascos y tenemos que estar aguantando su repugnante reggaeton con letras basura que sólo hablan de folleteo y dejando a las chicas como meros objetos. Con valores así que van a adquirir, prefiero vivir 1000 años más para ver lo que queda de este mundo con las nuevas generaciones… si es que queda algo.
– Los que sonríen de forma falsa cuando te atienden o en entrevistas de trabajo. Mira, no necesito que me muestres tus piños si así no lo sientes, que más que simpatía me produce ganas de soltarte un mamporro y partírtelos. Luego, esos son los menos de fiar y los que después no te seleccionan.
– Los que ocupan todo en calle, piscinas, etc y van sin mirar a su alrededor. como si sólo existieran ellos. ¡Eh, tú, sí, tú! Hay más peña, ¿sabes, capull@? Esa jodida individualidad es sencillamente para escupirla y no quedarse sólo a gusto con una vez.
– Los que se meten donde no les llaman, se hacen ideas estúpidas y se empeñan en tener la oreja puesta en toda situación, como si todo girase a su alrededor.
Si no tienes vida, CÓMPRATE UNA. Más de una vez he tenido problemas con sucios metomentodos y créedme, sentirse como si estuvieses limitado en todo lo que haces porque parece que estén pendientes de tí… estrangularles, mientras les dices «métete en tu puta vida, jodid@ cotilla», es poco.

En resumidas cuentas: EL SER HUMANO DA ASCO.
Es un ser con nulos valores, o por lo menos he conocido a pocos con aquellos que merecen la pena.
Tened por seguro que volveré con más. Esto es sólo un pequeño aperitivo, ya que todavía me quedan más zascas por dar. Cada día veo algo nuevo que me irrita y me hace pensar que esta raza está acabada y poco le queda para extinguirse.

Que tengáis una muy oscura noche repleta de perversas fantasías.

Buenas noches, hueste oscura

Recién empezado con este blog, la verdad no sé que escribir…
Mi mente le da vueltas a hechos sobrenaturales, y si incluso se han dado casos de verdaderos encuentros con demonios o situaciones paranormales. Esto me trae a la memoria una ocasión desagradable que me ocurrió. Lo expongo para que os hagáis una idea.

Eso que llaman «parálisis del sueño». Supuestamente, sucede por una interrupción del sueño, pero muchos piensan que se debe a algún demonio o espíritu que aparece y te agarra, por lo general de forma poco amistosa. Bien te zarandea o te estrangula, mientras que tú ¡hala!, estás sin poder mover un dedo, paralizado como el nombre bien dice.
Exacto, tuve esa mala experiencia, dos veces. La primera fue simplemente una pesadilla, donde no podía moverme y quería despertar, pero aunque mi mente permanecía despierta en el subconsciente, mi cuerpo no quería reaccionar. Sólo podía quedarme ahí, como un monigote y una sensación de escalofrío incómoda.
La segunda vez, pasado varios meses fue aun más preocupante, ya que aparte de no poder moverme, sentí como si repentinamente algo me tomase de los hombros y me zarandeara varias veces. Podría hasta admitir que me agarró con suficiente fuerza, como para notar la presión de algo clavándose en mis hombros (supuestamente, las manos).
No he vuelto a sufrir de ello, quizá porque mi sueño ya es más profundo o ininterrumpido, pero siempre que recuerdo aquella situación la inquietud me invade y sigo teniendo preguntas y dudas sin responder.
¿Fué un espíritu, demonio o una reacción del cuerpo debido a esa rigidez?

Tras esta reflexión, quisiera saber si alguno de vosotros ha experimentado algo similar y que podáis expresarlo sin miedo para crear debate y ver las diferentes opiniones y hasta teorías. Dicen que hay temores que nosotros mismos creamos de nuestra propia mente… y que hay demonios en la tierra aun peores que los que pueblan nuestra imaginación

Y todo comienza aquí…

Te levantas un día normal, bien sea pronto por estudios, trabajo o simplemente porque apetece madrugar y aprovechar el tiempo. Durante tu jornada, tienes contacto con diferentes personas: conocidos, extraños o aquellos que te suena de haberlos visto de pasada en alguna ocasión. Sin duda, hay de todo, desde la madre que lleva a su hijo a la escuela, como el chico que permanece más pendiente del mundo virtual en su móvil, como la mujer que se sube al autobús y empieza a contar su vida al conductor. Igual que personalidades, para gustos colores, pero… ¿alguna vez no habéis deseado mirar más allá que el plano físico? Dejar atrás toda la rutina que implica el día a día, las obligaciones y responsabilidades que podrían repercutirnos en el futuro. Sólo poder disfrutar la vida, tal como nos gustaría, sin complicaciones ni historias políticas de esas que tanto aburren, porque como siempre, sólo miran para ellos, pero el resto que se joda. Pues bien, aquí es donde entra este blog, que no busca para nada discusiones ni enfrentamientos, sólo desahogarse y charlar de ciertos intereses que al menos te ayudan un poquito más a desconectar de todo. Adentrarse en un mundo oscuro, lejos de la humanidad… escudriñar en aquello que genera misterio.
No, no hablo de Cuarto Milenio, pero aparte de temática tecnológica y nipona, aquí podrás expresar vuestros temores y pensamientos respecto a los seres de leyenda, surgidos de historias fantásticas o relatos mágicos que han ido pasando de generación en generación. Vampiros, demonios, quimeras… todo ello, tiene cabida aquí.

¿Aún sientes miedo? Cuando entres, te aseguro que lejos de tenerlo, serás uno más del clan. Sé bienvenido a mi morada, pero recuerda: el diablo siempre espera algo a cambio.
Aporta comentarios… y no será necesario arrebatarte la esencia vital.